
Si alguna vez has trabajado en un almacén con techos muy altos, sabrás que es un verdadero infierno en cuanto al calentamiento. No se trata solo del frío, sino también del polvo, la humedad y esos sprays de agua que siempre parecen ocurrir en el peor momento posible. La mayoría de los calentadores simplemente no pueden hacer frente a estas condiciones. La humedad penetra en su estructura, se forma niebla en sus componentes, y en poco tiempo, todo se daña.
Así es como nosotros resolvemos este problema. Utilizamos juntas especiales y recubrimientos hidrofóbicos para impedir que el agua se adhiera a los elementos calefactores. Piénsalo: en una fábrica grande, las temperaturas cambian constantemente. Hay condensación por todas partes. Si una gota de agua cae sobre un tubo de cuarzo extremadamente caliente, ese vidrio se romperá al instante. Para evitar esto, construimos una carcasa hermética que aleja el agua de los terminales eléctricos, evitando así cortocircuitos o conexiones oxidadas.
¿Por qué eso es importante? Porque la mayoría de los calentadores “industriales” fallan debido a los problemas en sus conexiones eléctricas. Simplemente se dañan por dentro. Al proteger sus componentes de la suciedad y la humedad, evitamos esa corrosión. Eso significa que no necesitas subirte a una escalera de 30 pies cada seis meses para reemplazar un calentador defectuoso. Además, esa capa antiniebla permite que el calor se distribuya de manera uniforme, de modo que las personas que están en el suelo puedan sentir el calor realmente.
Algunas cosas a tener en cuenta: Estas protecciones hacen que los calentadores sean un poco más grandes. No puedes simplemente colocarlos en un rincón estrecho; necesitan espacio suficiente para que el aire circule. Además, como son un poco más pesados debido a su carcasa reforzada, asegúrate de que los soportes de montaje sean sólidos. Un último consejo: si los instalas en un lugar muy húmedo, verifica bien tus disyuntores. Deben ser capaces de soportar el aumento de potencia inicial de las lámparas, para no tener problemas cada vez que enciendas el interruptor.