
Calentar su fábrica inteligente sin complicaciones
Si planea crear una fábrica de nueva generación, lo primero que debe hacer es abandonar los métodos tradicionales de calefacción. Para las mesas de trabajo en salas limpias, utilizamos sistemas de infrarrojos. ¿Por qué? Porque utilizan calor radiante. En lugar de intentar calentar todo el aire de la habitación –lo cual es un verdadero problema para el flujo laminar y genera polvo–, el calor infrarrojo llega directamente al objetivo. De este modo, se mantiene un ambiente estable y el aire se queda limpio. Simplemente así.
Obtener los datos que realmente necesita
Una fábrica inteligente solo funciona si los equipos pueden comunicarse entre sí. Nuestras lámparas infrarrojas están diseñadas para conectarse directamente a fuentes de alimentación controladas por PLC. Esto significa que puede saber exactamente cuánto vatios se están utilizando y monitorear los gradientes de temperatura en tiempo real. Recibe datos precisos, no estimaciones. Lo mejor es que podrá ver cuándo una lámpara deja de funcionar, antes de que ocurra realmente, así podrá reemplazarla sin perder productividad.
Calor rápido, pero tenga cuidado con los materiales
Diseñamos estas lámparas para lograr una alta densidad de calor. Al utilizar emisores de ondas cortas, podemos concentrar mucha energía en un espacio muy pequeño. Es rápido. Realmente rápido. No tiene que esperar a que el horno se caliente; alcanza la temperatura deseada en segundos. Pero hay un problema: esa intensidad de calor es considerable. Asegúrese de que los soportes para los componentes puedan soportar ese calor extremo; de lo contrario, sus piezas podrían deformarse.
¿Por qué usar infrarrojos?
Los calentadores tradicionales desperdician calor por todas partes. Los infrarrojos no lo hacen. El calor se concentra justo donde se encuentra el wafer o el componente. Su sistema de climatización le agradecerá por no tener que lidiar con tanto calor innecesario. Además, cuando estas lámparas se conectan a una red digital, puede ajustar el perfil de calor mediante el software. Sin necesidad de ajustes manuales. Simplemente establece los parámetros y el sistema se encarga del resto. Es la forma más sencilla de ampliar su producción, sin tener que contratar a más personas para controlar los dispositivos.