
Después de pasar tiempo en 2.000 hogares europeos, algo se hizo evidente: la gente quiere un calor que sea natural, que no sea demasiado intenso y que no interfiera con el ambiente del espacio en el que se encuentra. Un Calentador de patio que emite mucha luz, un calentador eléctrico que solo mueve el aire frío, o un calentador por infrarrojos que es demasiado intenso, todos estos elementos perturban el ritmo de una sala de estar, cocina o balcón moderno. Por eso hemos creado un calentador por infrarrojos de bajo brillo, diseñado para adaptarse a las necesidades reales de los hogares.
Lo importante detrás del diseño Este aparato funciona mediante un elemento de infrarrojos de bajo brillo, que emite calor radiante sin producir mucha luz visible. Esto hace que sea más cómodo para los ojos cuando se habla, se lee o simplemente se está relajando. Se siente el calor rápidamente, ya que calienta directamente a las personas y los objetos, y no solo al aire. En la práctica, esto significa menos tiempo de espera, menos corrientes de aire y una sensación de comodidad constante. Su diseño es discreto, por lo que puede colocarse en una terraza o en un rincón exterior cubierto sin causar molestias.
Por qué se adapta a la forma en que viven los europeos Los hogares europeos suelen fusionar los espacios interiores y exteriores, y el sistema de calefacción debe adaptarse a los movimientos de las personas. El calentador por infrarrojos de bajo brillo proporciona calor dirigido donde sea necesario, permitiendo así pasar las veladas en el balcón, disfrutar de un café tranquilo en la terraza o mantener cómoda una estancia exterior, sin convertir todo el espacio en un túnel de viento. Al entrar en esa zona, se siente el calor: es silencioso, fiable y fácil de utilizar.
Detalles prácticos Para obtener los mejores resultados, coloque el calentador donde pueda ver claramente a las personas. El calor radiante funciona al “ver” al objetivo. Está diseñado para uso en áreas exteriores cubiertas e interiores, pero no está pensado para usarlo en condiciones de lluvia intensa. Además, como el calor por infrarrojos calienta directamente las superficies y las personas, el aire circundante puede sentirse más frío que con un calentador convencional. Combinarlo con un termostato ayuda a mantener el calor adecuado en cada momento.